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¿Las mujeres salen perdiendo cuando se trata de financiamiento de sus empresas?

En el mundo, poco a poco se va aceptando la idea de que incorporar a las mujeres en los negocios y en cargos directivos resulta en equipos más creativos y complementarios. Se considera que la visión de ellas ayuda a las empresas a llegar más lejos, y el hacerlas partícipes en el mundo laboral genera que las empresas estén mejor administradas y sean más exitosas, dando como resultado el llamado “dividendo de género”.

¿Por qué no hay más mujeres en América Latina y el Caribe que estén triunfando como emprendedoras al mismo nivel que sus pares masculinos? ¿Se debe a que no tienen el mismo acceso a financiamiento? Si es así, ¿cuáles son las razones y cómo podemos corregirlo?

Redes. Las redes de las mujeres tienden a ser más pequeñas que la de los hombres, y además suelen estar compuestas por familiares y amigos, más que por personas externas. Esto hace difícil que pueda obtener consejos estratégicos y conexiones con inversores.

Sectores. Cuando analizamos el rol de la mujer en la creación de empresas de tecnología de punta, persiste una marcada diferencia en el número de mujeres al frente de ellas, en comparación a sus pares hombres. En este sector las mujeres están más presentes como consumidoras, pero su presencia como profesionales es significativamente menor.

En América Latina, esta polarización de los sectores es más acentuada aún. Según el estudio “WeGrow: Liberando el Potencial de Crecimiento de las Emprendedoras en América Latina y el Caribe”, que compara las oportunidades y desafíos de emprendedoras y emprendedores de la región, mientras que el 40% de los hombres se apunta en sectores tecnológicos (computadoras, internet, software), sólo está allí el 6% de las mujeres. Por el contrario, el 40% de ellas se orienta a servicios, retail o alimentos y bebidas, sectores que atraen a sólo el 11% de los hombres. El estudio señala que las mujeres se inclinan más por los negocios “lifestyle”, que quizás no presentan tantas expectativas de alto crecimiento y globalización.

Conceptos culturales erróneos y malentendidos de los inversores: trabas a las emprendedoras

En el mundo de los negocios, las mujeres son blanco de conceptos culturales erróneos. Existe una noción prevaleciente de que ellas son más adversas al riesgo, algo que considero absurdo. Esto, sumado al aún arraigado y erróneo concepto de que el rol de las mujeres está alejado del mundo de los negocios, y aún más alejado de los negocios de alto impacto, no ayuda a posicionar a las emprendedoras como jugadoras relevantes en el mundo de los negocios. La ironía está en que las mujeres son más propensas a crear empresas que las apasiona, y las empresas que nacen de verdaderas pasiones son las que tienen mayores probabilidades de crecer y tener éxito.

También existe una falta de entendimiento sobre las diferencias entre los hombres y las mujeres en la forma de relacionarse. Mientras que los hombres tienden a ser más transaccionales, las mujeres tienden a ser más compartimentales: negocios son negocios, y otras actividades, recreativas o deportes son… recreativas o deportes. Esto puede jugarles en contra cuando intentan ampliar sus redes, o cuando presentan ante inversores que están acostumbrados a escuchar presentaciones de hombres. Tenemos que enfrentarlo: ¡hay menos inversores mujeres, y la mayoría de los inversores son hombres que escuchan presentaciones de otros hombres!

Dado que los bancos financian menos del 20% de las necesidades de financiamiento de empresas lideradas por mujeres, con frecuencia las mujeres no tienen acceso a fuentes de financiamiento más allá de sus redes inmediatas de familiares y amigos.

¿Cómo podemos corregirlo?

La buena noticia es que, como contracara de los desafíos existentes, cada vez más programas y aceleradoras de negocios de nuestra región están impulsando con fuerza el emprendimiento femenino, sobre todo en el área tecnología, una acción que merece nuestros aplausos. Y son muchos los ejemplos concretos nos llaman a ser optimistas. Sólo para nombrar dos:

  • NXTPLabs invirtió en la empresa Zolvers fundada por Cecilia Retegui (Argentina), una startup en línea que conecta a las personas dedicadas a brindar servicios domésticos con posibles clientes. Zolvers se expandió a cuatro países, gracias a su modelo de economía compartida que utiliza el “big data” para conectar a los hogares con las personas dispuestas a realizar trabajos domésticos específicos.
  • La emprendedora Sonia Hess, fundadora de Dudalina, una de las firmas textiles más grandes de Brasil, recibió importantes inversiones de dos fondos emblemáticos de VC: Warburg Pincus y Advent.

    Hay varias formas de abordar la falta de financiamiento de las emprendedoras. Una manera consiste en apoyar aceleradoras de negocios con equipos gerenciales diversificados, que estarán más inclinados a tener “ceguera de género”, y apoyar a equipos emprendedores diversificados en su cartera de inversiones.

    Segundo, tenemos que fomentar que más emprendedoras exitosas se transformen en inversoras ángeles. Las mujeres tienden a invertir en equipos diversificados, y como consecuencia, terminarán beneficiando a más mujeres.

    Tercero, necesitamos continuar compartiendo los resultados positivos que han tenido inversionistas como Kevin O’Leary invirtiendo en mujeres. O’Leary dijo en una entrevista de Forbes en septiembre de 2015, que el 55% de las 20 empresas de su cartera de inversiones tenía CEO mujeres. Hay muchos inversores de este tipo que necesitamos que hablen.

    Imaginando el futuro…

    Hay razones suficientes para ser optimistas en cuanto a la evolución del rol de las mujeres latinoamericanas en el mundo de los negocios. Los próximos 5-10 años pueden ser de un gran crecimiento en el acceso a oportunidades, y tal vez se comenzará a ver que ya algunas mujeres emprendedoras completan el círculo virtuoso de muchos emprendedores hombres: fundan compañías que crecen, las venden, fundan otras, las venden, y al ya tener un capital importante, comienzan a devolver a la comunidad actuando como mentoras e inversores ángeles.

    Además, hoy muchas mujeres tienen amplias redes de contactos, participan en programas de aceleración —como 500 StartUps, Agora, NXTPLabs, the S Factory Chile, o Wayra. Algunas emprendedoras con potencial de alto crecimiento son seleccionadas como tales por Endeavor, una organización sin fines de lucro global que apoya a emprendedores de alto impacto a nivel global, y logran obtener inversiones más fácilmente.

    Por todo esto, en definitiva, podemos imaginar para el futuro un ecosistema de emprendimiento más equitativo, donde ya se tienen muchas historias de éxito, y donde no hacen falta tantas iniciativas específicas para la mujer.

    Para seguir mostrando y creciendo, los invito a conocer WeXchange, la plataforma que conecta a emprendedoras de alto crecimiento de América Latina y el Caribe con mentores e inversores.


    Una versión de este blog se publicó en la revista Accelerate Women Now de Agora Partnerships

 

Susana García-Robles es Oficial Principal de Inversiones a cargo del Grupo de Financiación en Etapas Tempranas del FOMIN. Es una convencida del impacto que tienen los ecosistemas de emprendimiento e innovación y la industria de venture capital en el desarrollo, por eso desde 1999 ha trabajado en su creación en América Latina y el Caribe. Co-fundadora de WeXchange, cree firmemente en las ventajas de apoyar el emprendimiento liderado por mujeres. Tiene una Maestría en Política Económica Internacional de la Universidad de Columbia (USA) y una maestría en Filosofía y Educación de la Universidad Católica Argentina.